domingo, 18 de mayo de 2014

F M I

El Fondo Monetario Internacional 


Promueve la estabilidad financiera y la cooperación monetaria internacional.

Asimismo, busca facilitar el comercio internacional, promover un empleo elevado y un crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza en el mundo entero.

El FMI es administrado por los 188 países miembros a los cuales les rinde cuentas.

La idea de crear el Fondo Monetario Internacional, también conocido como el “FMI” o “el Fondo”, se planteó en julio de 1944 en una conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods, Nuevo Hampshire (Estados Unidos), cuando los representantes de 44 países acordaron establecer un marco de cooperación económica destinado a evitar que se repitieran las devaluaciones competitivas que contribuyeron a provocar la Gran Depresión de los años treinta.

Las responsabilidades del FMI: El principal propósito del FMI consiste en asegurar la estabilidad del sistema monetario internacional, es decir el sistema de pagos internacionales y tipos de cambio que permite a los países (y a sus ciudadanos) efectuar transacciones entre sí. En 2012, el FMI actualizó su cometido a fin de cubrir toda la problemática de la macroeconomía y del sector financiero que incide en la estabilidad mundial.

Supervisión: Para mantener la estabilidad y prevenir crisis en el sistema monetario internacional, el FMI pasa revista a las políticas económicas aplicadas por los países, así como a la situación económica y financiera nacional, regional y mundial a través de un sistema formal de supervisión.

El FMI proporciona asesoramiento a los 188 países miembros y recomienda políticas que promuevan la estabilidad económica, reduzcan la vulnerabilidad a crisis económicas y financieras y mejoren los niveles de vida. Publica evaluaciones regulares sobre el panorama internacional en Perspectivas de la economía mundial, de los mercados financieros en Global Financial Stability Report y sobre la evolución de las finanzas públicas en Fiscal Monitor, así como una serie de informes sobre las perspectivas regionales. Actualmente, el Directorio Ejecutivo del FMI ha estado considerando una gama de opciones para perfeccionar e integrar mejor la supervisión multilateral, financiera y bilateral; comprender mejor los efectos de contagio y la evaluación de los riesgos incipientes y potenciales; y afianzar la influencia del asesoramiento del FMI en materia de política económica.

Asistencia financiera: El FMI otorga financiamiento con el fin de dar a los países miembros margen de maniobra para corregir sus problemas de balanza de pagos. Las autoridades nacionales, en estrecha colaboración con el FMI, formulan programas de políticas respaldados con financiamiento del FMI; la continuidad del financiamiento está condicionada a la implementación eficaz de ese programa. Ante la crisis económica internacional, el FMI fortaleció rápidamente su capacidad de préstamo al aprobar en abril de 2009 una reforma profunda de sus mecanismos de apoyo financiero, y en 2010 y 2011 se adoptaron aún más reformas.

Los instrumentos del FMI para la concesión de préstamos fueron objeto de mejoras a los efectos de brindar herramientas flexibles para la prevención de crisis a los países miembros que mostraran solidez en sus parámetros económicos fundamentales, políticas económicas y marcos de política institucional. El FMI duplicó los límites de acceso al crédito y amplió los préstamos a los países más pobres, gracias a las utilidades extraordinarias de las ventas de oro, eximiéndolos del pago de intereses hasta fines de 2014.

Asistencia técnica: El FMI brinda asistencia técnica y capacitación para ayudar a los países miembros a fortalecer las capacidades de concepción y ejecución de políticas eficaces, incluidos ámbitos tales como política y administración tributaria, administración del gasto, políticas monetarias y cambiarias, supervisión y regulación de sistemas bancarios y financieros, marcos legislativos y estadísticas.


Recursos: La principal fuente de los recursos financieros del FMI son las cuotas de los países miembros, que en términos generales reflejan la posición relativa de los países en la economía mundial. Actualmente, los recursos provenientes de las cuotas ascienden a alrededor de DEG 238.000 millones (unos US$368.000 millones). Además, el FMI puede complementar los recursos de las cuotas obteniendo préstamos.

Los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP) ampliados, que pueden suministrar recursos complementarios de hasta DEG 370.000 millones (unos US$572.000 millones), son el principal respaldo para las cuotas. A mediados de 2012, los países miembros también se comprometieron a aumentar los recursos del FMI en US$461.000 millones a través de acuerdos bilaterales de crédito. Cuando entre en vigor la Decimocuarta Revisión de Cuotas y todos los miembros paguen los aumentos de sus cuotas, se duplicarán los recursos del FMI provenientes de las cuotas. En ese momento, también se producirá para cada participante en los NAP una reducción de los recursos de los NAP en un monto correspondiente.

DEG: El FMI emite un activo de reserva internacional denominado derecho especial de giro que puede complementar las reservas oficiales de los países miembros. El volumen de DEG en circulación asciende a alrededor de DEG 204.000 millones (US$316.000 millones). Los miembros del FMI también pueden realizar entre sí intercambios voluntarios de DEG por monedas.

Gestión de gobierno y organización: El FMI rinde cuentas a los gobiernos de sus países miembros. La instancia máxima de su estructura organizativa es la Junta de Gobernadores, que está integrada por un gobernador y un gobernador suplente por cada país miembro, generalmente del banco central o del ministerio de hacienda. La Junta de Gobernadores se reúne una vez al año en ocasión de las Reuniones Anuales del FMI y del Banco Mundial. Los 24 gobernadores que conforman el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) se reúnen generalmente dos veces por año.

Las operaciones cotidianas del FMI son supervisadas por el Directorio Ejecutivo, que tiene 24 miembros y representa a todos los países miembros; esta labor es orientada por el CMFI y respaldada por el personal del FMI. Una propuesta de enmienda del Convenio Constitutivo del FMI establecerá por primera vez un Directorio Ejecutivo en el que todos los directores sean designados por medio de una elección.

La Directora Gerente es la jefa del personal técnico del FMI, preside el Directorio Ejecutivo y cuenta con la asistencia de cuatro subdirectores gerentes.











Un rápido vistazo al FMI

 Número actual de países miembros: 188
 Sede: Washington, DC, Estados Unidos
 Directorio Ejecutivo: 24 Directores, en representación de un solo país o un grupo de países
 Personal: Aproximadamente 2.600 funcionarios procedentes de 142 países
 Total de cuotas: US$368.000 millones (al 6-III-14)
 Recursos adicionales prometidos o comprometidos: US$1 billón
 Préstamos comprometidos (al 6-III-14): US$213.000 millones, de los cuales US$162.000 millones
permanecen sin girar (véase cuadro)
 Principales prestatarios (monto acordado al 6-III-14): Grecia, Portugal, Irlanda.
 Principales préstamos de carácter precautorio (monto acordado al 6-III-14): México, Polonia,
Marruecos, Colombia.
 Consultas de supervisión: 122 consultas en 2011 y 123 en 2012
 Asistencia técnica: 246 años-persona en el ejercicio 2013
 Propósito original:
 Fomentar la cooperación monetaria internacional.
 Facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional.
 Fomentar la estabilidad cambiaria.


 Coadyuvar a establecer un sistema multilateral de pagos. 

Méritos:

El FMI, gestionar el perdón de deudas, facilitar préstamos con condiciones de pago muy suaves y en sin fin de ayudas en tiempos difíciles; o sea cumple con un rol fundamental en el mundo de hoy, brindando efectivamente apoyo y empuje al desarrollo. Como toda herramienta humana, será buena o mala según la mano que la use.







Críticas:


Sin embargo, sus políticas (especialmente los condicionamientos que impone a los países en vías de desarrollo para el pago de su deuda o en otorgar nuevos préstamos) han sido severamente cuestionadas como causantes de regresiones en la distribución del ingreso y perjuicios a las políticas sociales. Algunas de las críticas más intensas han partido de Joseph Stiglitz, ex-Economista Jefe del Banco Mundial y Premio Nobel de Economía 2001, quien ha señalado que los principales problemas del FMI radican en:

  • Saneamiento del presupuesto público a expensas del gasto social.
    El FMI apunta que el Estado no debe otorgar subsidios o asumir gastos de grupos que pueden pagar por sus prestaciones, aunque en la práctica esto ha resultado en la disminución de servicios sociales a los sectores que no están en condiciones de pagarlos.
  • Generación de superávit fiscal primario suficiente para cubrir los compromisos de deuda externa.
  • Eliminación de subsidios, tanto en la actividad productiva como en los servicios sociales, junto con la reducción de los aranceles.
  • Reestructuración del sistema impositivo. Con el fin de incrementar la recaudación fiscal, ha impulsado generalmente la implantación de impuestos regresivos de fácil percepción (como el Impuesto al Valor Agregado).
  • Eliminación de barreras cambiarias. El FMI en este punto es partidario de la libre flotación de las divisas y de un mercado abierto.
  • Implementación de una estructura de libre mercado en prácticamente todos los sectores de bienes y servicios, sin intervención del Estado, que sólo debe asumir un rol regulador cuando se requiera.
  • El concepto de servicios, en la interpretación del FMI, se extiende hasta comprender áreas que tradicionalmente se interpretan como estructuras de aseguramiento de derechos fundamentales, como la educación, la salud o la previsión social.
  • Políticas de flexibilidad laboral, entendido como la desregulación del mercado de trabajo.
Estos puntos fueron centrales en las negociaciones del FMI en Latinoamérica como condicionantes del acceso de los países de la región al crédito, en la década de los ochenta. Se argumenta que provocaron una desaceleración de la industrialización, o desindustrialización en la mayoría de los casos.


Las recesiones en varios países latinoamericanos a fines de la década del noventa y crisis financieras como la de Argentina a finales de 2001, son presentadas como ejemplos sobre la opinión del fracaso de las "recetas" del Fondo Monetario Internacional, por cuanto esos países determinaron su política económica bajo las recomendaciones del organismo.

DOCUMENTAL - MÉXICO Y EL FMI